EntreConsulta 

Así es como lo vemos

 

Los contenidos de nuestra mente surgen, desde el comienzo mismo de nuestra existencia, a partir de la interacción de dos o más personas, que se hallan imbricadas, a su vez, en una multiplicidad de entramados psicológicos, ambientales, políticos, económicos y sociales: pareja, familia, grupos de amigos, sistema educativo, instituciones, medios de comunicación, país, barrio... Un trastorno depresivo, una fobia, son por consiguiente, desde nuestro punto de vista, de naturaleza relacional.

 

En EntreConsulta, nosotros no vemos al paciente como objeto de observación o de experimentación ni como depositario pasivo de un saber que nosotros portamos. Cada cliente es distinto y cada profesional es distinto. Nuestros conocimientos teóricos y nuestra práctica deben adecuarse a las características y necesidades de cada cliente. El marco terapéutico también es diferente en cada caso, y deberá ajustarse a reglas diferentes. Tanto la intervención psicoterapéutica como el marco de actuación, evolucionarán en función de los avances que el paciente experimente en el transcurso de la terapia. La superación de los conflictos nunca es lineal, es dinámica y dialéctica. Por todo ello, es importante que entre paciente y terapeuta exista confianza mutua y respeto. La experiencia personal y profesional del terapeuta, su capacidad de autoevaluación e introspección empática, y su compromiso ético para con el bienestar del cliente, serán los que le permitan establecer el vínculo terapéutico de manera que le sitúen al mismo tiempo, como motor de cambio de dicho vínculo. Esos cambios en la relación paciente-terapeuta, y sus implicaciones, son los que posibilitarán que el paciente se libere de su padecimiento, y los que potenciarán en él, el uso consciente de sus propias herramientas internas para el desarrollo de su proyecto de vida. A partir de estos supuestos es que se pueden alcanzar los objetivos específicos del cliente, y aquellos más generales de recuperación, transformación, alivio y cura, consensuados desde el primer encuentro.